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miércoles, 14 de mayo de 2014

Entre scooters anda el juego II



Hola a todos,

Como ya sabéis por lo que se indicó en una entrada anterior, ha habido algunos cambios en mi parque móvil y la Suzuki Freewind, utilizando un argot de concurso de telerealidad, “ha abandonado la casa” y se ha sustituido por un modelo nuevo y de similares características. (Esta novedad ya la trataré en otra entrada). Cualquier sustitución de una moto, siempre conlleva una búsqueda y prueba de alternativas, unas veces siendo cerebral y práctico y otras dejando que nos domine la parte más pasional.

Hoy os quiero hablar de una prueba, una pequeña comparativa en realidad, de esa alternativa más racional y práctica que os comentaba y que pasa por el scooter. Concretamente os hablaré de la Honda SH 300 y de la Honda NS 300 Forza.
 
La Honda Forza, la  hermana "maxi".
La SH 300, la hermana "urbana".
Lo se, últimamente estoy hablando mucho de scooters. Tranquilos, estoy bien, me he tomado la medicación y no me pasa nada, pero seamos sensatos, cuando has de pensar en algo práctico, urbano, cómodo y versátil, has de pensar en scooter.  En mi caso, planteé la siguiente situación:

-Uso la moto a diario de entre 20-30 Km/día para ir a trabajar.
-% de uso: 40% vías rápidas urbanas, 40 % interior de ciudad, 20% autopista.
-Uso de la moto casi al 100% en solitario.

Por todo esto, valoré la posibilidad de adquisición de un Scooter, a ser posible, de cilindrada “media”, que en el mundo de las motos automáticas parece que ha quedado establecido en torno a los 300 cc.  Descarté grandes maxi de corte más rutero, como la Burgman 400 o la nueva XMAX 400,  así como otros modelos más económicos pero de menor cilindrada como la Yamaha X-City. Así pues, me centré en la urbana SH y la algo más voluminosa Forza. ¡¡Honda es Honda!!

En realidad estos dos modelos son prácticamente iguales. Si, no me he vuelto loco. Digamos que comparten un mismo corazón pero con diferente piel, esto es, el motor es el mismo, solo que, cosas de la electrónica, se ha aumentado el número de cv en la SH mientras que en la Forza se ha acentuado la suavidad en la entrega, quizá pensando en un uso por vía rápida, menos sujeto a aceleraciones/frenazos constantes, a costa de perder 3 Cv.

Por lo demás, cada uno de estos modelos son un claro exponente de su concepto de scooter. La SH es la referencia en cuanto a las “rueda alta” mientras que la Forza tiene todos los elementos para convertirse en uno de los modelos estandarte de los maxiscooter de rueda “pequeña”. Vamos por partes.

SH 300

Recupero gran parte de lo que ya comenté aquí y después de volver a probarla, me ratifico en lo que ya dije en su momento. Es una moto hiper manejable. Cortita de ejes, con una entrega de potencia genial, pero a la vez suave. Esto es, das un golpe de gas y antes que te des cuenta, has pasado de 0 a 80 Km/h en un santiamén. Las suspensiones son algo duras y secas, como de corte deportivo, al menos la unidad que probé,  lo cual le resta un poco de confort en marcha, pero se agradece en zonas viradas y a velocidad alta. Y vale, la moto acelera, corre, tiene ese punto sport.. pero esto se ha poder detener, ¿no? Pues si, sin problemas. Dispone de ABS (anuncian que uno de los más ligeros del mercado) y frenada combinada. Todo esto, junto con el diámetro de los discos de freno delantero y trasero, hacen que la moto se detenga francamente bien y en muy poca distancia en caso de requerirlo.

La versión probada no equipaba el Top Case.
Su posición de conducción es, a priori, un tanto incómoda, puesto que parece que hayas de cargar el peso en la parte delantera, en plan racing, pero tranquilos, es solo a priori, una vez sentados vemos que hay espacio de sobras, que el mullido del asiento es muy cómodo, que se llega perfectamente al suelo y que todo queda “en su sitio” y que se tiene el control del scooter en todo momento.  El tablero de instrumentos, aunque compacto, aporta mucha información si bien el display digital podría ser algo más grande.

Unas líneas suaves y bonitas y con un funcionamiento ejemplar.
Como puntos negativos, principalmente destacaría su escasísima capacidad de carga bajo el asiento, algo típico, por otro lado, de los modelos de rueda alta pero que queda compensado con la plataforma plana, una pequeña guantera en el contra-escudo delantero y con el top-case que viene ahora de serie. Si no tienes pensado hacer mucha carretera, o la climatología no es muy adversa donde vives, personalmente, prescindiría de la pantalla delantera original Honda en tanto que es algo aparatosa y queda muy cerca de la cabeza. (cada vez que subía y bajaba de la SH, me daba un golpe con la visera del casco.. cosas de la falta de costumbre.)

NS 300 Forza

La nueva Forza es una evolución del modelo del mismo nombre que lanzó Honda hace unos años. De 250 cc, se ha aumentado a 300 cc. Pero no ha sido un simple “agrandamiento” del motor si no que se ha utilizado el motor de la SH 300, modificando ciertos parámetros que, como ya comentaba antes, ha comportado la perdida de algo de potencia, a cambio de una entrega de de la misma de forma más lineal y cómoda para su uso en carretera.

Lo se... con la pantalla alta queda un frontal algo raro..
La primera vez que ves la Forza te das cuenta que es un scooter grande, con mucha distancia entre ejes y un peso francamente superior a  su hermana. Esto, combinado a su capacidad de carga, equipamiento, autonomía, etc. es lo que hace que digamos que es una “rutera”. Realmente es un scooter que permite afrontar con mejores garantías las salidas por autopista, o de recorridos de larga distancia.

Cuadro de instrumentos "tipo coche" en el que no falta nada.
Como buena maxi, y como ya decía antes, tiene gran capacidad de carga bajo el asiento, con espacio para dos cascos y algo más, así como dos guanteras en el contra escudo. A diferencia de la SH, no dispone de plataforma plana (ni falta que le hace, añadiría). Su gran distancia entre ejes la hace una moto muy estable, perfecta para las vías rápidas de circunvalación de las grandes ciudades, pero no tan agradable en las zonas algo viradas. Esta falta de agilidad se compensa sobradamente con unas ruedas de 14”, que la hacen más nerviosa de comportamiento, especialmente en ciudad.  Al igual que la SH, tiene las suspensiones con un tarado algo duro para mi gusto, pero tampoco es un gran problema, en tanto que la comodidad sobre la moto, gracias a su amplio asiento y ergonomía, es total. El modelo que probé también equipaba pantalla alta y en este caso, no molestaba en absoluto. La calidad de los acabados está a la altura de su -elevado- precio y el equipamiento también, con un cuadro de intrumentos más clásico y menos minimalista que la SH pero que aporta mucha información.

En las dos motos, como buenas Honda que son, todo esta su sitio.. bueno, casi todo. Los dos modelos tienen cambiada la posición de los intermitentes y el claxon, al igual que todos los nuevos modelos Honda, lo que produce más de una confusión al principio.  En cualquier caso, siempre está todo bajo control. Aceleran bien (la Forza es algo más perezosa en este aspecto), frenan mejor gracias al ABS y al sistema de freno combinado,  tienen unos intervalos de mantenimiento bastante aceptables (en torno a los  5000 Km), tienen un motor avanzado y de bajo consumo, lo que nos ofrece buena autonomía, especialmente en la Forza, gracias a un mayor depósito de gasolina y, un punto a tener en cuenta, con unos niveles de acabado excelentes. De acuerdo que este último punto influye negativamente en el precio, claramente superior al de la competencia (en torno a los 4.500 € la SH y los 5.100 € la versión ABS de la Forza).

Sin pantalla alta y con el Top Case (ahora de serie). ¡Casi que me gusta más!
Si hubiese tenido que escoger entre las dos, la verdad es que lo tendría difícil. La SH tiene un comportamiento dinámico casi de “moto”, me explico, en zonas de curvas es excelente, y sus suspensiones, como decía antes, tirando a duras, ayudan a mejorar esas buenas sensaciones. Como ejemplo, la misma curva, en la montaña de Montjuïc, en la Forza entré muy pasado, y hablamos de una giro cerrado a derechas de tomar como mucho en segunda, y, suerte del ABS, porque se me acababa la curva y ya estaba casi fuera de mi carril. Esa misma curva con la SH, y en las mismas condiciones, simplmente es cuestión de cerrar gas, y casi de forma instintiva, la moto entra sin problemas y sale de igual manera.  No quiero decir con esto que la Forza no sea manejable, simplemente, es otro concepto. Y si has de hacer 25 Km diarios por autopista para entrar en ciudad, seguramente te irás de cabeza a la maxi, por que en este sentido no tiene rival, cómoda, estable, potente y con buena protección aerodinámica.

La Forza sin la pantalla alta opcional.. Queda un poco más "sport".. ¿no?
Sobre el tema de la capacidad de carga quiero hacer un inciso. Normalmente siempre se afirma que: rueda alta = no cabe nada   y que: rueda pequeña = cabe de todo. Bien, es así, pero hay matices. La SH, con el extra de serie que lleva (top case) unido a la plataforma plana, casi casi alcanza a la Forza en este aspecto. En la Forza no puedes aprovechar ese espacio entre las piernas por culpa del pilar central. Por otro lado, el famoso hueco bajo el asiento.. a ver, es grande si y caben dos cascos. Psse… me explico, si que caben, pero en una disposición en tandem un tanto extraña y además, como el asiento bascula hacia delante, se hace un poco incómodo poner la carga en la parte delantera del baúl. Vamos, que otros modelos similares están mejor diseñados en este aspecto.

En mi caso, la mayor agilidad así como el uso casi estrictamente urbano que le daría, hace que la SH hubiese sido la opción más lógica y con diferencia. He dicho la opción lógica, que no ha sido la que he escogido y es que a veces, hay que escuchar no solo al cerebro…

Continuará..

miércoles, 7 de mayo de 2014

Hoy toca cine. "Born to ride" (1991)



Hola a todos,

Hace tanto tiempo que no puedo salir en moto, que sólo me queda el remedio de ver motos por la tele y como que ya se ha hablado ampliamente de la prueba de Jerez, pues voy a tirar de videoteca y recuperaré un titulo que tiene ya unos añitos y que dudo que muchos de vosotros hayáis visto. Se trata de “Born to ride”, aquí titulada como “Brigada motorizada”. ¡Ole por los traductores!  Se trata de un “flim” de 1991 y está protagonizado por John Stamos, un ídolo adolescente por aquel entonces y famoso por actuar en la serie “Padres Forzosos”, un éxito del momento. No obstante, las auténticas protagonistas de esta cinta son las Harley Davidson que aparecen.




















  
A la izquierda el cartel de la película y la derecha la protagonista real, la Harley WLA. 

La sinopsis está más que vista. El personaje interpretado por Stamos es el del  típico rebelde motero que disfruta conduciendo y rompiendo las reglas. Intentando impresionar a una chica, se cuela en una exhibición de una brigada de caballería del ejército americano, que acababa de substituir sus corceles por unas flamantes Harley (estamos en el año 1939), pero  la exhibición acaba mal y el motero, en chirona. En vista de sus cualidades sobre la moto, se le ofrece la posibilidad de eludir la cárcel si se alista y hace de instructor a los soldados motorizados.  Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol. El rebelde que resulta que tiene una habilidad especial y que finalmente se convierte en el líder del grupo, mejorando como persona, haciéndose amigo de todos, etc. etc. 

La auténtica Brigada Motorizada.

Ahora viene lo surrealista. La misión final, el clímax de la historia, resulta que es un rescate de un importante científico americano retenido por las tropas de Franco en Bilbao o alrededores. Otra cosa no, pero imaginación tiene un rato. Este tramo de la peli es genial. Los soldados-moteros participando en una carrera, para ir de incognito y no desentonar, con las Harleys haciendo trail entre Bilbao y Navarra, soldados nazis en Euskadi en los años 40 y muchas otras cosas que me salto.

Como veis, esta llena de anacronismos, empezando por las mismas motos. Es difícil de identificar para alguien que no sea aficionado a las Custom, pero la mayoría de los modelos que se ven circular, no podían hacerlo en el año 1939 en tanto que aún no se habían fabricado. Sin ir más lejos, la Harley WLA (la Harley del ejército estadounidense, no se empezó a fabricar hasta 1940). Sin comentarios acerca del "Campeonato del Mundo" supuestamente disputado en Bilbao. La elección de la banda sonora, tampoco ayuda mucho a solventar estos errores de espacio-tiempo, pues se trata de música rockabilly principalmente, un estilo musical que no se inventaría hasta más de 15 años después de lo narrado en el filme  (música que, por otro lado, ¡¡¡me encanta!!!).  

Lo mejor de la película, repito, son las motos. Aunque no te gusten las Harleys, solo viendo lo que los especialistas hacen con ellas, especialmente en las secuencias de off-road, vale la pena pasar el rato, por no hablar de los múltiples acabados y personalizaciones que lucen. En definitiva, una película para pasar el rato y ver motos guapas en acción.

Que guapo que quedo posando a lo macarra con mi custom... :-)
Saludos!

Pd. Difícilmente podréis encontrar esta película. En Amazon se puede intentar conseguir pero en formato VHS y en Youtube también se puede encontrar en V.O.