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jueves, 30 de junio de 2016

Luz al final del tunel

Hola a todos!

Sí. Creo que el título me ha quedado algo grandilocuente. Quizás hubiese quedado mejor algo así como "Lo que cambian las cosas el día que pillas la moto..." pero entonces hubiese pecado de obvio. El tema es que después de 15 meses, (si, 15 meses, o lo que es lo mismo, unos 450 días más tarde), pude hacer una escapada por campo con la CRF. Y la sensación fue magnífica. 

¿Os suena? Aquí tenéis la misma foto pero con dos años de diferencia.

De acuerdo que fue una salida corta, por terrenos bastante conocidos por un servidor y con límite horario (auto impuesto), pero fue doblemente especial. Por un lado, volver a recuperar las sensaciones que te da la moto al ir por pistas. Por otro, poder poner a prueba algunas mejoras que había instalado en la CRF pero que aún no había catado fuera del asfalto. Y los resultados fueron sorprendentes. 

Despuntaba el día..
 
Las pistas estaban perfectas.
Me doy cuenta lo rápido que se pierde la forma física y lo rápido que se aprenden los vicios. Acabé desfondando y en un par de ocasiones casi me voy al suelo por intentar negociar una curva como si lo hiciese con la CB500X y por llevar las presiones de las ruedas excesivamente altas. Acostumbrarse a no salir del asfalto tiene eso, que durante un rato pareciese un novato.

Mar y montaña a tocar.
Por otro lado, me ha dejado sorprendido lo bien que va la centralita que instalé anteriormente y que comenté aquí. La CRF no tiene la entrega de potencia de sus hermanas de enduro, de acuerdo, pero ha ganado un montón en bajos y en la estirada de las marchas "cortas". Hasta 3ª  la rueda trasera escarba en el suelo y derrapa con muchísima facilidad y levantar rueda, a poco que juegues con el peso y el embrague, se simplifica mucho. Genial para sortear trialeras o salir de curvas delicadas a golpe de gas. La moto se muestra muy contundente. Lineal en la entrega de potencia y sin estridencias, pero como digo, contundente a poco que le pidas. Luego, de regreso a casa, con desconectar la centralita, la gestión de combustible pasa a ser la de centralita de fábrica y es como si fueras con un mapa de inyección "modo ahorro de combustible". Una gozada de suavidad.

La combinación centralita - Michelin T63 demostró ser una garantía de diversión.

Resumiendo, que todas las tensiones, las dudas, preocupaciones del día a día, etc. ni que sea por un par de horas, desaparecieron de mi cabeza. 

Saludos!!!

La CRF en su hábitat natural.