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jueves, 24 de octubre de 2013

Honda CRF 250L. Conclusiones después de 2.000 Km.

Hola a todos!!

El tiempo pasa que vuela… Parece que fue ayer que tuve la brillante idea de pasar por el concesionario para ponerme los dientes largos con la novedad de Honda, y mira, ya tiene 2000 Km casi la pequeña CRF. Y creo que ya es hora de hacer balance de estos primeros meses y más ahora que ya se ha hecho el rodaje y lleva más salidas a cuestas.

Ya os comenté aquí las primeras impresiones tras su compra. Obviamente, no era una prueba exhaustiva en tanto que la moto no tenía rodaje y por lo tanto no podía saber donde andaban sus límites de potencia, velocidad, etc. Bueno, pues el rodaje ya se ha acabado, la revisión “obligatoria” de los 1000 Km ya pasó y la moto ha entrado en su “edad adulta”.  Y esto ha comportado algunos cambios que ahora comento.
La moto cubierta de polvo en mitad del "fregao".
El principal detalle que he observado es que, con posterioridad a la primera revisión, que por otro lado, me parece un poco abusiva,(ya hablaremos de este tema otro día..), la moto va mucho más redonda,  no es como en las antiguas motos de 50 cc que había que ir a que te quitasen “los topes”, pero casi. La moto ha ganado algo de brío en las salidas y se estira algo más en las marchas largas.

Un amigo entendido en mecánica me comentó que esto era por que en ese primer cambio de aceite, que el aceite de origen acostumbra a ser muy fluido con la intención de eliminar las impurezas que aún quedan en un motor que apenas se ha empezado a ajustar por el uso. Yo, sin entender nada de mecánica, creo que más bien es que en esos primeros y críticos kilómetros, uno se controla más y no gira el acelerador a fondo, por el riesgo de fastidiar un motor nuevo. De hecho, ahora es posible, jugando con el embrague, el poder levantar rueda de una forma relativamente fácil y controlada.

La CRF en la primera salida seria que afrontó.
Otro dato, este ya no tan bueno, es que parece que la moto consuma un poco más. A ver, muy poco, pero se nota. Si antes entraba en reserva en torno a los 170 Km más o menos, ahora entre los 160 ya acostumbra a saltar el chivato. Creo, al igual que comentaba en el párrafo anterior, que esto es simplemente que durante el rodaje, salvo momentos puntuales, el gas no iba más allá del 60-70% de su desarrollo y ahora estiro más las marchas y la moto sube más de revoluciones. Es una tontería pero hay que tenerla presente. Igualmente, que con un depósito de apenas 7.7 litros y sin cortarse a la hora de acelerar o de revolucionar el motor, consigamos autonomías de 180-190 Km, no está nada mal.

La carretera no es su territorio ideal, pero tampoco le hace ascos.
Los plásticos de la CRF, sobre todo las tapas laterales, han demostrado ser de una calidad más baja de lo que esperaba. Ya están algo rozados y el brillo se ha ido en algunas zonas. A ver, no me importa lo más mínimo. Es una moto para salir al campo y está hecha para un trato más bien duro, pero cuando lavas la moto pues la desluce un poco. Lo bueno es que los kits de plástico, en el caso que algún día quiera cambiarlos, o los juegos de vinilos no son caros y hay variedad de marcas donde elegir. Además, no olvidemos que es un modelo "low-cost" y esto lleva estas pequeñas cosas negativas.

Otro tema que quiero destacar es el asiento. Sin ser una tabla de madera como las de las motos de enduro, ahora que la conducido más de una hora seguida, puedo afirmar que es mejorable. Como digo, no es un suplicio, pero se nota. Lo bueno es que cuando vas por pistas, invita a conducir de pie o a ir alternando de pie y sentado y de esta manera, no cansa, pero en las tiradas algo largas por carretera, acaba molestando. Es una cosa que era previsible por el tipo de moto que es, pero bueno, aprovecho para puntualizar. 

Es en este tipo de pistas donde la Honda saca todo su potencial.
Las suspensiones no dan la sensación que hayan cedido ni nada por el estilo. Son más bien blandas, pensando en un uso lúdico y para nada “hard”, y en ese sentido, cumplen muy bien. De todos modos, si con 2000Km hubiesen cedido, sería para mirárselo. Hasta ahora no he podido llevarla a dúo, por lo que no puedo sacar conclusiones sobre como puede funcionar a plena carga.

Los vadeos, gracias a su altura y ligereza, no son algo muy complicado.
Su velocidad punta queda ahora en torno a unos 140 Km/h de marcador, algo mentiroso, puesto que la real según medición de GPS está en 130 Km/h y tiene un crucero en torno a los 95-100 Km/h (reales). Lo malo de ir a esta velocidad es que, dada la nula protección aerodinámica, al cabo de un rato se hace incómodo. Algún conocido me comentaba acerca de cambiar desarrollos, bien para ganar en salida o bien para ganar algo de velocidad punta, pero la verdad, me quedo con el desarrollo que lleva de serie. Es un buen compromiso entre velocidad y buena salida en marchas cortas.

Analizando las salidas que he podido hacer desde que la compré, que han sido unas 4 ó 5, no más, veo que es una moto mucho más completa de lo que puede parecer y que los pequeños inconvenientes que he comentado antes, apenas interfieren o son fácilmente subsanables. Esta pequeña moto te permite casi todo, menos ir a cuchillo, puesto que no tiene ni suspensiones ni chasis para ello, y donde el motor iría demasiado exprimido. La autopista tampoco es amiga suya, pero puede cumplir sin problemas. 

En pistas de todo tipo, va fenomenal. Con las presiones adecuadas (en torno a 1.3 y 1.5 kilos de presión y no los 2-2.2 que ponen algunos talleres), tiene una tracción genial sin dar sustos, plenamente controlable. Los caminos más o menos rotos tampoco son problema. Su baja altura ayuda mucho en los tramos complicados. Yo, como he dicho alguna vez, soy más bien bajo, y el tema de la altura es algo que me influye mucho a la hora de elegir montura, y con la CRF, pese a parecer alta, os aseguro que me desenvuelvo perfectamente y que en las trialeras, facilonas eso si, no he tenido problemas para sacar el pie para apoyarme y seguir.

Sus escasos 7.7 litros de combustible, dan para mucho.
En estos apenas 4 meses con la Honda, he podido hacer alguna rutilla con ella. Algunas ya las he comentado aquí. A modo de resumen, he podido rodar por todo tipo de terreno, desde las pistas polvorientas de la comarca de la Segarra, a los caminos llenos de roderas y grandes piedras en la zona del Berguedà, como por las pistas secas y rápidas de l’Anoia. También ha vadeado algún rio y tramos de carretera nacional o autovía y la CRF no ha desfallecido ni se ha mostrado sobrepasada en ningún momento. Veo que son estas pistas rápidas o llenas de polvo su hábitat ideal, más que las grandes trialeras o los caminos excesivamente rotos, pero como digo, no da muestras de decir “que por ahí no me meto”, si que es pudiese hablar, claro.

Viendo este camino, ¿a que dan ganas de coger la CRF y ponerse manos a la obra?
Es una moto que tanto sirve para hacer pequeñas escapadas de un mañana, de esas de salir temprano hasta la hora de almorzar, como para cosas más serias, del tipo poner alforjas o una bolsa de depósito y a tirar millas. Sabiendo que llevas, una pequeña moto trail, no una enduro ni una moto de carretera, no tendrás demasiados límites. En ciudad, que es donde ha hecho la mitad de los kilómetros, es como un scooter, ligera, maniobrable, con un buen “punch” en las distancias cortas o en los semáforos y un consumo reducido. De acuerdo que no tiene la capacidad de carga de un scooter, pero esto no es problema ya que hay múltiples accesorios en este sentido.

Su escasa capacidad de carga se compensa por ejemplo con unas alforjas o una parrilla portaequipajes.
En función de como vayan los próximos meses y de los gastos que me pueda ocasionar a Freewind, estoy valorando dejar la CRF como única moto. No tengo en perspectiva grandes viajes ni salidas largas y mayormente voy a ir en solitario, así que da para pensar el tema. Eso si, si este es el camino a seguir, como ya comenté en esta entrada, se impone el añadir algunas mejoras/gadgets a la Honda en el sentido de mejorar su confort y autonomía.  Algunas cosas ya están claras y son factibles, como el tema de un buen cubrecarter y retapizar el asiento, y otras, pues habran de esperar, como es el tema del deposito de combustible de mayor capacidad. Hasta el momento, solo lo fabrican los estadounidenses de IMS. Tiene unos 11 litros y cuesta  sobre los 300 €. He contactado con Acerbis para saber si tenían previsto lanzar algo similar y me han respondido que de cara al 2014 lo tendrán en catálogo. Es de prever que el coste será más económico en tanto que no hay que pagar gastos de aduanas y el coste de transporte será menor.

Resumiendo, creo que es un modelo practicamente redondo. De acuerdo que unos 5-7 Cv más, serían muy bien recibidos, así como algo más de capacidad de combustible y quizás un aumento de cilindrada, hasta llegar a los 300-350 cc. pero que quereis que os diga, tal como está ahora, tampoco está nada mal. Una moto válida para cada día y que cumple con aquella máxima del trail, una moto 50% campo-50% asfalto, es decir, ir razonablemente bien en todos los terrenos sin destacar en nada.

Ahora, a por los siguientes 2.000!! (y 12.000 y los que hagan falta..)

Es que uno se queda contento con esta moto!!

Saludos!!

viernes, 18 de octubre de 2013

Que te alejes de mi!!!!!!!!!


Es inevitable. Están allí siempre. Vayas donde vayas, siempre tiene que haber uno. A veces es un compañero de ruta, otras veces un desconocido, pero siempre aparecen. Y te desquician. Me desquician.

Sí, hablo de esos desesperados que por sistema, se han de poner a menos de un palmo de tu rueda trasera. Me exasperan. Sacan lo peor de mi. Me crispan. Y ahora me voy a explayar un poco.

Yo no soy un piloto “modelo”, ni mucho menos. Sé positivamente que no soy muy rápido y que no me gusta tomar riesgos en exceso a la hora de circular. No importa si se trata de carretera, ciudad o pistas de montaña. Puede que por esto, a algunos les pueda parecer lento. Bueno, puede ser, pero no me gusta ir en tensión al volante si lo puedo evitar. Si voy a trabajar no me gusta llegar a la oficina de mal humor y con agresividad. Si es por ocio que voy en moto, quiero disfrutar, no pasar un mal rato. Esas son mis “normas” a la hora de circular, por ese motivo me gusta siempre comentarlo cuando voy en grupo. Si se ha de correr, se corre, pero por favor, no nos pasemos.
 
Atasco, hora punta, prisas por llegar al trabajo..
Pero siempre siempre, acaba apareciendo uno de estos que va con prisa.. que no sabe dejar un mínimo margen de seguridad.. Que piensa que la carretera, calle o pista por la circule, es un gran premio y han de llegar los primeros. Joder!! Pues pásame si tanta prisa tienes!! A mi no me importa que me adelanten, es más, hay que facilitar el adelantamiento en la medida de lo posible (que hay mucho conductor que no.. que no se apartan ni a la de tres, tampoco es eso). No soporto al típico compañero de grupo que en una salida tras otra, tiene que ir comiendo la rueda al que guía… pero ojo, no lo adelantan nunca por que son los típicos que no conocen el camino o no llevan GPS.. Hombre, si no vas a guiar y no vas a ir en cabeza, respeta macho, no cuesta nada. Y si no, la próxima vez, agénciate un GPS o apréndete el camino. Si quieres correr y llegar el primero, adelante, pero no agobies chaval.

Este es el resultado más factible al conducir con esa agresividad.
Por no hablar del desesperado, muchas veces en moto deportiva RRRR, otras tantas en escúter de 125 mega trucado y con tubo superruidoso que no saben que hay vida por debajo de los 80 Km/h y que en situaciones en las que no es posible adelantar, se te plantan detrás con poses de desespero, que parece que te estén diciendo continuamente, “pero aparta paquete!!! Que no ves que tengo prisa???”. A ver polvorilla, que yo también tengo prisa, pero si no corro más es porque no se puede en este momento. En ciudad, estos pájaros acostumbran a ser los que ignoran completamente los semáforos en ámbar, los carriles bus o bici, aquel típico que en caso de circulación algo lenta, se pone a correr a tope por el arcén. En fin, gente que tiene prisa.


Si no se puede adelantar.. no meta prisa amigo.
Al fin y al cabo, el ir en moto tiene que ver más con fluir, que con hacer ruido. Como dijo el filosofo, “Be water my friend”

Saludos!!

lunes, 14 de octubre de 2013

¿El futuro del trail?

Hola a todos!!

Llevo una temporada sin escribir demasiado. Es lo malo que tiene estar mucho tiempo inactivo, que uno acaba agotando hasta las ideas y los temas sobre los que escribir. Hace mucho que no salgo con las motos y apenas hago más que el ir y volver del trabajo con ellas. La Honda me mira de reojo. Quiere que le den algo más de caña y sentir el barro en sus neumáticos y la Freewind, viejecita ella, no se queja, pero está claramente infrautilizada y tiene sus achaques. Ahora mismo, salvo alguna pequeña escapada puntual, no se vislumbra ningún viaje más o menos largo en el futuro. Tampoco es que me apetezca demasiado. Separarme más de dos días de mi hija no es algo que entre en mis planes inmediatos.

Hace unos días, mientras mantenía una charla con un colega trailero, salió un tema recurrente entre muchos de los que somos aficionados a las motos y no es otro que el clásico “Hablando de la Freewind, ¿Y si me cambio la moto ahora, que me compraría?”. Si esta pregunta la hubiese formulado un enamorado de las motos tipo custom, o los scooter, o incluso, los amantes de las motos deportivas, no hubiese habido mucho problema. La oferta en estos sectores es muy extensa, ¿pero que pasa con los aficionados al trail? Y recalco bien, en los aficionados al TRAIL, entendiendo trail como circular indistintamente por campo y asfalto y me alejo de conceptos más específicos como el Enduro.

Este amigo, Goyo, poseedor de una trail pura (una 50%-50% montaña y asfalto) como es la Kawasaki KLX 650 F, me replicaba que hay alternativas, pero que claro, obligan a renunciar a cosas. En un momento de la conversación más o menos me dijo (y digo más o menos porque la conversación fue un ir y venir de mails):

“Pero a ver Xavi, si tu vives en Barcelona y con críos ahora, pocos viajes puedes hacer, ¿no? Pues para ir a currar te puedes apañar con la Honda y si me apuras y no quieres quedarte sin tacos y reservarla para el monte, pues mírate un maxi scooter, de 250-300 más o menos. En ciudad te van igual o mejor que la Suzuki, y si se tercia un día, puedes llevar a tu mujer si es que habéis podido colocar a los niños con algún canguro, ¡ Y os vais a hacer un paseo en moto!”. Pues posiblemente tiene más razón que un santo, pero pasemos a ver, ni que sea una pincelada, algunas de las alternativas en el mundillo trail.

En cilindradas superiores a 750, encontramos modelos excelsos, como la mítica BMW 1200 GS, o la nueva y no menos espectacular KTM 1150 y luego toda una serie de maxitrails de muy alta cilindrada y prestaciones pero muy enfocadas a un uso asfaltico o en caso de ser por pistas (y digo pistas que no caminos ni nada similar), estas, a ser posible sin demasiadas dificultades, como es el caso de la Honda Crosstourer o la nueva Suzuki V-Strom 1000, grandes viajeras, con look trail, pero muy pesadas y voluminosas como para complicarse demasiado en ruta.. (aunque luego viene Jaume Von Arend con su Super Teneré, por poner un nombre, y se pone a hacer trialeras con la moto a tope de carga..)

La nueva BMW 1200 GS.

El S.U.V. de Honda, la nueva CrossTourer.

Yamaha Super Teneré 1200.

La novísima Suzuki V-Strom 1000
En cilindradas menores, la cosa parece que se anima. Una muestra es la Honda CRF 250L que poseo, una moto básica pero muy válida para todo, quedando fijado su talón de Aquiles en la incomodidad para realización de grandes viajes (por lo pequeño del motor, capacidad de carga, tamaño del depósito de gasolina, etc), que ojo, no desmerecen en absoluto a la moto y que se pueden realizar estos viajes, eso si, con paciencia y asumiendo un ritmo diferente. No podemos olvidarnos de la Yamaha WR 250 o de la KLX 250 de Kawasaki. También se rumorea algo sobre la posibilidad que KTM haga una evolución trail basada en su preciosa (y eficiente) Duke 390. Umm.. Sueño con algo así cuando sea mayor! Un motor monocilíndrico, en torno a los 40-45 Cv, poco peso, no demasiado voluminosa, estética raid.. Una versión actualizada y más rutera de la Suzuki DR-Z 400.  En fin, el tiempo dirá si solo se queda en rumor o se concreta en algo que no sea una Enduro pura y dura.

¿Que decir? Mi Honda CRF 250L

La ligera Kawasaki KLX 250

El problema lo encuentro si miramos las cilindradas medias.. Las que antes eran las reinas de los fabricantes. Era raro que hubiese una marca que no tuviese una trail de verdad entre los 400 cc y los 750 cc. Ahora, por mucho que busco, cuesta encontrar. Ojo, existen, pero al haber una menor oferta, es más difícil encontrar una moto “a mi medida”. Tenemos toda la gama de KTM’s, que ojo, son motos de Enduro. Tenemos también las Yamaha XT y Teneré pero ya las he probado y me quedan demasiado altas y algo pesadas. En Honda tenemos su gama de “Crossovers” con las NC 700 o la CB500 X, orientadas al asfalto básicamente. Suzuki tiene la evolución de la V-Strom y poco más, y al igual que las de Honda, es una moto casi al 100% asfáltica. Por último tenemos las BMW GS, quizás algo más equilibradas en su proporción asfalto-campo y algo más acorde a mis gustos en cuanto a altura y peso, pero por otro lado, algo más caras y con fama de haber bajado algo sus estándares de calidad.

La pequeña de las S.U.V. de Honda, la CB 500X

Una de las mejores motos off road, la KTM 690 Enduro R

Toda una leyenda, Yamaha 660 Teneré

La pequeñas de las BMW, la 650 Gs.
El motivo de estas dudas y posteriores conversaciones viene motivado por que la Freewind lleva unas semanas algo “tontas”. Por un lado tenemos pequeñas intervenciones mecánicas que ya estaban previstas, pero por otro lado, tenemos algunas cosas en un horizonte no muy lejano que entrañan algo más complejidad, como sería la correa de distribución, la revisión y/o sustitución de los rodamientos de dirección, o la limpieza y ajuste de carburadores.  Todo esto sin olvidarse de la edad de la moto y el kilometraje, de casi 50.000 Km hoy en día.

Supongo que, de no estar en una situación de crisis económica como la actual, pues igual no iría con pies de plomo a la hora de hacer gasto y me plantearía la sustitución de la moto, pero estando las cosas como están, pues se intentará en base a un gasto lo más reducido posible, mantener la moto en buen estado y hacerla durar o venderla/cambiarla como opción más radical. Y además, y he aquí el quid de la cuestión, si me plantease el cambio de moto, no encuentro alternativas a la Freewind. A ver, que las hay, que ya he enumerado algunas antes, pero es que no encuentro demasiados modelos que encajen en el esquema de la Free,  a ver, trail asfáltica pero que no hace ascos a las pistas, bajita, muy ligera, rápida si se le pide y con buena capacidad rutera y de carga. Vamos, un comodín que sirve un poco para todo (como buena trail que es).   
Mi pequeña (y rutera) Suzuki Freewind.

Quizás la GS, pero es cara y ha perdido mucho enfoque off road, quizás la CB 500 X, muy similar a la Freewind en concepto y dimensiones, pero enfocada al asfalto..  Y casi que descarto las demás opciones por caras, voluminosas o por que simplemente, han acabado desapareciendo, como es el caso de la Husqvarna Terra 650. Una moto muy competitiva pero que a raíz de la salida de BMW, no parece tener futuro.

Un detalle que hay que tener en cuenta es que ya tengo otra moto.  Por lo cual, todo lo comentado anteriormente, es hablar por hablar. En caso de “fallo multiorganico” en la Suzuki, siempre me queda la Honda, pequeña vale, pero por ciudad hace diabluras y en carretera, si no pides demasiado, cumple. Vamos, que puedes ir a currar perfectamente con ella, eso si, no te olvides de darle un manguerazo antes de cogerla si el fin de semana has salido al campo con ella, más que nada para no ensuciarte los zapatos y el bajo del pantalón de barro.

Al ser una trail pura (una 50% asfalto 50% tierra), en caso de compartirla con otra moto, no se hace necesario que esta otra tenga demasiadas capacidades off road, lo facilita que pueda valora un abanico más  amplio de motos y estilos. Vuelvo entonces al concepto del principio. Las pseudo-trails (o Crossover’s/ S.U.V. o como queramos denominarlas). Aspecto de aventura pero uso casi exclusivo en asfalto.

Son entonces,  ¿el futuro de la moto trail? Pues quizás si que lo son… y me explico:

  •  Cada vez hay más restricciones para circular fuera del asfalto, por lo que una moto muy especializada, tipo enduro por ejemplo, difícilmente se puede usar en otros ámbitos, como por ejemplo, en ciudad. Estas (falsas) trails, pueden en su mayoría rodar por casi todos los terrenos, incluidas las pistas de tierra, eso si, muy muy fáciles y sin elementos tipo barro, grava, etc.
  • Permiten un uso turístico muy válido, tanto por postura de conducción como por capacidad de carga. Por este mismo motivo, también son útiles en ciudad, con la única salvedad del peso, excesivo en algunas de ellas.
  • La estética manda. Queda muy “molón” presentarse en determinados trabajos con la moto llena de gadgets como si fuésemos el mismísimo Ewan McGregor viniendo de la Ruta de los Huesos… aunque no hayamos salido fuera de una autovía nunca. Este punto es subjetivo, pero a las marcas les gusta, –y les interesa mucho-, este tipo de cliente.
  • Dado que la mayoría de estos S.U.V. derivan de modelos de carretera o turismo, comparten elementos con otras motos, lo que abarata la adquisición de recambios y abarata los costes de producción, resultando en muchas ocasiones, motos más económicas (algunas de ellas) que otros modelos trail “puros”.

A pesar de estas ventajas o puntos a tener en cuenta, puestos a preferir, prefiero una trail  de verdad, de las que sabes que puedes meterte en una pista, de aquellas que igual se acaban complicando, como que sabes también que, en caso de ir con prisa, vuelves a la carretera y puedes hacer un tramo largo sin inconvenientes y total comodidad. Otra cosa será que las diferentes limitaciones o restricciones (de tipo legal, económico, etc) se impongan y hagan variar este punto de vista.

Quizás después de todo, lo más sensato sea preparar algo la CRF, para que sea más “Raid” y así hacerla más rutera, sin perder ninguna de las virtudes que ahora tiene. No se, algo del tipo:

-    Un buen cubre cárter.
-    Mejorar la autonomía con un depósito de gasolina más amplio.
-    Un asiento algo más cómodo.
-    Un juego de neumáticos más rutero que los IRC que lleva de serie.
-    Valorar la posibilidad de adquirir una centralita de inyección nueva para tratar de obtener algún Cv’s  extra.

Esta Honda quiere que le hagan kilómetros!!

La verdad es que bien mirado, sería una moto muy muy completa. ¡¡Casi que no hace falta valorar otra moto que la complemente!!

Continuará…