Buscar este blog

viernes, 29 de abril de 2022

Nueva vuelta de tuerca!! Goodbye Himalayan.

¡Hola a todos!

Cuando yo pensaba que había llegado al equilibrio, que tenía una moto que se adecuaba a mis circunstancias, que no la cambiaría en bastante tiempo… pues todo cambia y por qué no decirlo, la ilusión también se esfuma y un buen día despiertas y te ves a ti mismo planteándote cosas nuevas, diferentes a lo que habías conocido. 

Bueno, pues algo así, pero con menos carga poética es lo que me ha pasado. Daba por hecho que la Himalayan era, si o si, la moto que me iba a “jubilar”, pero apenas un año después de comprarla, he constatado que no. Se trata de una moto con muchas virtudes pero también con algún defecto (alguno lo conocía de antemano, todo se ha de decir), polivalente como pocas pero que finalmente no ha cuadrado con lo que requería para mi día a día.

Pero vayamos por partes. La Himalayan tiene un aura, una presencia única. Es una moto dura y hecha para durar. Además tiene ese aire "exótico” que la hace muy atractiva (bueno, aquí debería corregir, la hace muy atractiva para algunos mientras que para otras personas es poco más que un engendro). Leí o escuche en algún vídeo que es una moto para “paladear” a ritmo tranquilo y no puedo estar más de acuerdo con ello. De hecho, es una moto para disfrutar, que ojo, puede ser tu compañera para el día a día también, pero que lo te pide es que la ruedes por diversión, o que la saques de viaje, que puede ser lejos o más cerca y sin tener mucho en cuenta por donde vas a ir, si por carretera, pista o callejeando, pero eso sí, a su ritmo, a ese ritmo pausado que marcan sus largas pistonadas.

Éste es sin duda su propósito, este tipo de pavimento y esa filosofía viajera.

Si puedes tener todo eso, no lo dudes, puede ser tu moto. Pero ¡¡ay!! ¿ Y cuando te atrapa la vorágine del día a día? ¿Cuándo la vida familiar hace difícil (por no decir imposible) poder hacer esas escapadas? Eso es justamente lo que me ha pasado y me ha costado mucho sentirme uno con la moto. Para mi uso, después de pensarlo mucho y de, por que no decirlo, tragarme el orgullo, no me hace servicio y hay alternativas mejores. 

La Himalayan pide tiradas larga montado en ella. És como aquellos perros de trineo, ideales para estar horas y horas tirando del trineo en la nieve pero infelices a la que no pueden quemar esa energia que les desborda, como bien pasa en una ciudad.

Alguno de los motivos, de los pequeños fallos que detecto son:

- Es una moto algo pesada. Sí, esto lo sabía, unos 200 Kg, que la verdad, en marcha no se notan, pero 200 Kg cuando el terreno se complica, siempre se manejan peor que cuando la moto es más ligera. Esto es algo lógico, pero no está de más recordarlo.

- Sobre su falta de potencia. A ver, aquí poco que decir. Solo he echado en falta potencia al entrar a la autopista, pero aquí pienso que este sería "peccata minuta". Es una moto que, por tamaño, precio y potencia entra a competir con motos de 250-300 cc y al menos en este concepto, sale perdiendo.

- Es una moto fría, que se cala. En mi caso, se calaba mucho. A ver, su motor, de aire la hace sencilla mecánicamente, pero, allá mismo tiempo, algo incómoda. No puedes hacer como en otras motos de concepción más moderna, aquello de encenderla y a andar. No, aquí has de encenderla, tenerla si o si, unos minutos arrancada para que alcance la temperatura óptima y posteriormente, ponerte a rodar. Si, esto es lo que debería observarse siempre, pero cuando vas a trabajar y tienes prisa, o simplemente, un día frío, no puedes permitirte el lujo de estar entre 5 y 10 minutos para poder empezar a rodar. En mi caso mejoró un poco con un cambio de bujía y del filtro de aire, pero como digo, solo mejoro "algo".

- Su origen "exótico". Es una moto india, con coste de fabricación notablemente más bajos de lo que estamos acostumbrados en Europa y claro está, a un precio rompedor. Los componentes que usa pasan las normas de calidad de la Unión Europea, no obstante, si te paras a mirar con detenimiento, detectas "cositas" que, sin ser consideradas como fallos, creo que desmerecen un poco el conjunto. Por ejemplo, la batería que equipa de serie, al menos en mi caso se descargaba con excesiva rapidez, el cableado que monta tampoco es de la mejor calidad y obligó a sustituir parte del mismo, así como todo el piloto trasero.

Una moto muy completa, pero que no que he sabido (o podido) disfrutar.

Resumiendo, es una moto dura, apta para cualquier lugar del mundo, pero requiere un poco de atención, más de lo que yo pueda darle. Si puedes dedicarle ese tiempo, puede que sea tu moto para toda la vida. 
En definitiva, una buena moto..pero una mala elección en mi caso y es que no siento que mejorase en el global a mi antigua CRF.

Y entonces, a raíz de lo comentado, podéis pensar que porqué no he vuelto a la CRF, más cuando ahora tenemos la versión de 300 cc. ¿No? Pues el motivo lo he indicado anteriormente, sería una compra que no podría disfrutar y es que es una moto que sirve para todo, pero no para ser usada de forma exclusiva en ciudad, que puedes hacerlo, pero pienso que no es lo suyo. Por otro lado, no podemos olvidar que las medidas medioambientales, presentes y futuras, creo que se lo van a poner cada vez más difíciles para ciertos usos con ella. Pero bueno, eso ya lo iremos viendo..

Sin duda, en este elemento, la CRF era mucho más capaz y divertida

Con todo esto y como digo en el título de la entrada, le hemos dado un nuevo giro a la tuerca.. y como imagino que habréis leído entre líneas, el cambio ha sido a algo más "natural" para mi día a día. Pero de eso, mejor hablamos otro día.

¡Saludos!



4 comentarios:

  1. Hola Xavi,

    Entiendo perfectamente tus reflexiones sobre la Himalayan y las comparto en su mayoría. Fíjate, en mi caso, cuando tenía la CRF250L y salió la Himalayan, pensé en ese mismo cambio, pero no veía nada claro que fuera a mejorar a la excelente trail japonesa. De hecho, seguí con la CRF hasta que su etapa acabó, y terminé... Bueno, creo que ya lo sabes, con la SH300, un excelente scooter pero que tampoco me llegó a "llenar", por lo que también tuvo su final.

    Después volví a los orígenes y llegó la Street Scrambler, que no es que fuera mejor, ni peor, que las anteriores, pero aún con sus defectos, es una moto "de verdad" y que sí que me transmite la esencia del motociclismo, como yo la entiendo ahora. De todas formas, no me llegaba a colmar para ese tipo de uso lúdico-rural que tanto me gusta y tuvo que caer otra moto, la MH Bogga Rocker 125, que es la que uso realmente para los paseos por pistas y caminos, dejando la británica para un uso más asfáltico-rural.

    A todo esto, también tengo la Rieju Bye Bike 50cc con la que intento rememorar esa juventud, no disfrutada, por esos mismos ambientes rurales y perdiéndome por parajes por los que nunca habría pensado que iría, a no ser con una moto de estas.

    Resumiendo, que es muy difícil que una sola moto te satisfaga para todo tipo de uso, siempre ganas algo pero también pierdes algo, con lo que, si te lo puedes permitir, lo ideal sería tener una moto utilitaria, y otra, más enfocada al disfrute... La Triumph es demasiado pesada para mí, la MH anda muy poco, la Rieju, es un ciclomotor, pero cada una en su uso son muy buenas. Teniendo eso claro, ahora mismo estoy muy contento con todas, aunque ya sabemos cómo es esto de las motos, no hay nada definitivo... Aunque por soñar, soñaría con una Honda Scrambler con el motor de la CRF300 ¿o quizá no? Dicen que en el término medio está la virtud, pero no es mejos cierto que el término medio, ni llega a ser como el máximo, ni tampoco tiene las ventajas del mínimo... ¡Vaya lío, jajajajajaja!

    Saludos Xavi!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muy buenas!

      Pues si, esto de la moto es todo un lío.. y si encima te gustan todas.. jejeje.. pero por desgracia ni me sobra el dinero ni el espacio y es que en el fondo, esto de las motos, especialmente si te gustan no solo como un estricto medio de transporte, es muy pasional, muy de "sensaciones" y estas cambian o simplemente, se adaptan al momento vital que tenemos.

      Saludos!!

      Eliminar
  2. Yo venia de una cb500x (19) y tengo que decir que a trabes de unas malas experiencias, por mi parte. Tenia claro que a mi la carretera no me decía nada y que tenia ganas de hacer off, pero no quería la moto grande, no me gusta correr, me gusta hacer tranqui trail hasta al punto que tengo que ir solo, por que con otros tengo que correr mas y me meten por unas pistas, que me da mucho miedo.

    Cuanto vi tu post me fue muy bien tu experiencia, la himalayan me gustaba mucho, si no fuera por el peso, los casi 200 kg para mi es demasiado. Con la cb500x hacia off y me metía cada ostión, que cuanto la tenia que levantar, lo disfrutaba hahah.

    Al final me pille la crf300L (21) no había mas motos para elegir, la rally no la vendían.

    Realmente es un cambio los mas de 50 kg de diferencia, la crf300rally, le pones ruedas tubeless y para mi es la moto perfecta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las dos motos que comentas, son muy muy buenas opciones (además que me encantan..) y tienes razón en tus reflexiones, la CB500X te permite salirte de la carretera, pero tampoco es para ir rápido o por según que terrenos, pero se desenvuelve decentemente si sabes que tipo de moto llevas. Eso si, pesa y tiene muchas piezas a romper cuando se cae!!

      La CRF300L es quizás la opción más lógica si quieres ir ligero, con una moto polivalente y relativamente económica, (y algo más "moderno" y campero que la Himalayan) y que en caso de caida, no penaliza tanto como la CB500X.

      Que la disfrutes!

      Xavi García

      Eliminar