Hola a todos!
Como ya os comenté en la entrada anterior, ando un tanto confuso con la idea de cambiar de montura. No es que no esté contento con la Freewind, al contrario, pero van saliendo pequeñas pegas que me hacen dudar de si mantenerla o no. Los principales puntos en contra que veo son, por un lado, la edad de la moto. Tiene ya 15 años y si bien se ha puesto al día, hay que andar con más mimo si cabe en lo que a mantenimiento se refiere si se quiere hacer rodar unos cuantos miles de kilómetros más.
Por otro lado está la cuestión del tipo de moto que es. Es una trail pero su objetivo está más allá de las pistas de tierra y se fija en la carretera y la ciudad principalmente, donde por cierto va fenomenal gracias a su robusto motor y a su altura y peso contenidos. Lo que no se puede es pretender hacer con ella alguna de las cosas que he hecho. No la puedes meter en caminos rotos o excesivamente embarrados, o en vadeos, puesto que no es moto para ello. Si quiero ir con los amigos, o me busco alternativas asfálticas para rodear esos tramos algo más “selectivos”, o me tengo que dar la vuelta.
Por último, y esto es una cuestión un poco más subjetiva, está el tema económico, y es que para poner la moto a punto, he tenido que hacer un considerable esfuerzo monetario. De hecho, ya he gastado más dinero en ella que lo que me costó su adquisición. Vale que ahora, salvo el mantenimiento periódico, poco más se le ha de hacer, con lo cual, el coste se supone que se irá rebajando, pero el gasto ya hecho.
![]() |
| La moto de la discordia, mi mimada Suzuki Freewind. |
Por otro lado, tengo presente que durante una buena temporada, poco gasto se le ha de hacer, aceite hace menos de 1000 Km, ruedas nuevas, rodamientos, kit de transmisión, sistema de frenos y pastillas revisados o cambiados directamente, etc. Vamos, que a pesar de haber obligado a hacer un gasto importante, ahora se puede amortizar de sobra. Está claro que la Freewind, aún tiene muchas cosas por aportar, el tema es que quizás no de la manera que había previsto inicialmente.
Por todo esto, me planteo la duda (razonable) sobre si cambiar de moto o no. Y es que veo varias alternativas:
- Vender la Freewind y comprar una única moto de características similares a la Suzuki, pero con más dotes off-road.
- Mantener de momento la Freewind y adquirir una segunda moto, una trail ligera, de 250 cc, orientada al off road, pero con posibilidades para el día a día llegado el caso, y día que la Freewind diga basta, buscar una sustituta más “ciudadana”.
- Me quedo con la Suzuki y no compro nada hasta que se estropee del todo (en este caso, las salidas por tierra se habrán de reducir a cositas muuuy sencillas, que ni la moto ni los neumáticos pueden complicarse mucho la vida).
Por este motivo puse la Freewind en venta. Soy sincero, no espero que se venda, por lo menos, no a corto plazo, pero tampoco tengo prisa. Por lo pronto, estoy probando motos y en función de las sensaciones que me transmitan y del movimiento del mercado, así haré.
Hasta el momento las motos que he podido probar son la Honda CRF 250L, la Kawasaki KLX 250 y la Yamaha XT 660 R. Las dos primeras son motos nuevas y serían la “2ª” moto que comentaba antes y la XT sería la opción en el caso de tener una sola moto. En este caso, es una moto de ocasión, de un amigo que la tiene muy bien equipada y mejorada para su uso en tierra. He descartado otros modelos nuevos como las Beta Alp 200 o la 4.0, KTM’s varias o la Yamaha WR 250 por ser modelos poco vistos (las Beta) o por muy caros (Yamaha o KTM).
La Kawasaki KLX 250 es una moto muy interesante como una segunda moto y, con algunos retoques que nos permitan obtener algunos CV’s extras, puede convertirse en la única. Un detalle a tener muy en cuenta es su suspensión, totalmente regulable tanto en la horquilla delantera como en su parte trasera. Los más endureros la encuentran muy blanda y poco fiable a la hora de ir “ligero” en trialeras o en zonas muy rotas y con saltos. A ver, el uso que yo quiero darle es bastante más tranquilo, quiero hacer trail, no enduro, y para eso, me parece más que suficiente. Otro tema es el de la potencia, y es que de serie, se indican 22 CV, pero la moto viene limitada en el régimen de revoluciones que hace que no pase de las 7-8000 RPM . Esto se traduce en una respuesta muy floja del motor (ojo, nada que no se pueda solucionar con una pequeña intervención sobre la centralita).
![]() |
| La KLX que me dejaron probar después de "entrar en materia". |
![]() |
| Como veis, una pequeña moto que es también una gran viajera. |
![]() |
| A pesar de derivar de una enduro, la KLX anda bien en asfalto. |
La otra 250 que he probado es la novísima Honda CRF 250L. Matizo, sólo he podido probarla “virtualmente”, esto es, la he trasteado en el concesionario, me he montado en ella, la he encendido y oído que tal sonaba, pero no he podido rodar con ella y me he tenido que remitir a los datos técnicos que el fabricante da y a las pruebas, más o menos interesadas, que algunas revistas y/o portales de internet hacen de ella.
![]() |
| Una moto básica, pero la CRF te "permite" ciertas licencias. |
Las impresiones que me ha dado “in situ” son francamente buenas. Se ve más robusta y sufrida que la KLX. La calidad de los acabados es muy buena, como se espera de una Honda. Su cuadro de instrumentos es muy completo, no tanto como el de la Kawasaki (carece de cuentavueltas) pero da mucha información. La horquilla delantera invertida tiene un aspecto impresionante. De acuerdo que no tiene las regulaciones presentes en la CRF 250R o en X, pero ese dorado de las barras da un punto muy interesante y tienen un grosor considerable. Su asiento, pese a seguir siendo algo alto (87.5 cm), lo encontré muy cómodo y, al ser también muy estrecho, permite que llegue casi con la misma soltura al suelo que con la Freewind.
A nivel de ergonomía, la encontré más a mí medida que la Kawasaki, faltaría comprobar como iría rodando de pie, donde en alguna moto he necesitado de alzas del manillar. Las estriberas tienen una anchura considerable y apuntan a que en salidas largas no serán un suplicio para los pies. La pega es que no tienen esa pieza de goma que si tienen las Kawa que tanto se agradece cuando se conduce en ciudad con zapatos de calle, pero con las bota de cross, son perfectas.
![]() |
| Como la KLX, también va bien en asfalto. |
A nivel de comportamiento, pues desgraciadamente no puedo hablar en primera persona, pero todas las comparativas y análisis coinciden en que es una moto muy noble, que aparentemente entrega la potencia de forma muy progresiva y que no aparenta que tenga de fábrica ninguna limitación, a diferencia de la Kawasaki. También se habla de una autonomía muy buena pese a equipar, como la de color verde, un depósito de combustible de reducidas dimensiones. También se dice que las suspensiones, pese a ser menos exquisitas que las de su rival japonesa, cumplen su función de forma notable. Su precio es algo más asequible, sobre 4.500 €. Algo sorprendente siendo Honda.
Los puntos negativos que le encuentro, (si no tenemos en cuenta que solo me puedo fiar de mi intuición o de los análisis que antes comentaba), son que, al igual que la KLX, su depósito es demasiado exiguo para lo que debería ser una trail, aunque, a diferencia de la Kawa, aquí si que hay mercado auxiliar y se fabrica un tanque de combustible de 10,5 litros. Otro punto que no me gusta mucho es el espacio para el pasajero, algo escaso. Este no es un punto que me inquiete puesto que el uso que le daría sería básicamente en solitario, pero puestos a mejorar la moto... Por último destacaría un tema que me da un poco de miedo y es que es una moto acabada de salir al mercado (aquí, porque en Asia por ejemplo, ya lleva más rodaje) y por lo tanto, sin referencias apenas acerca de fiabilidad, problemas habituales, etc., vamos, que sería como una cita a ciegas, igual sale bien, pero como se tuerza la cosa…
La tercera en discordia seria la XT660R. En este caso, se trata de una unidad del año 2010 con muy pocos kilómetros. Como comentaba al principio, este modelo lo consideraba en el caso de tener una única moto en el garaje y es que guarda muchas similitudes con la Freewind, pero vayamos por partes.
El modelo que probé está equipado hasta los dientes, a saber: se ha sustituido el escape y los colectores por uno tipo 2 en 1, que hace ganar altura libre al suelo y reducir considerablemente el peso de la moto, suspensiones mejoradas, paramanos reforzados, cubre cárter de gran calidad, parrilla porta equipajes con sus correspondientes soportes para maletas o alforjas, etc. Como veis, un modelo muy completo y con una cantidad de extras francamente interesante.
La primera impresión que transmite esta moto es robustez. Se ve una moto musculosa y dura. En gran medida esto es así por sus aletas laterales, que recubren el radiador y le dan ese aire como ir con los “hombros encorvados”. El nuevo escape que monta, de aluminio brillante, da un punto de contraste muy interesante con el color negro del resto de la moto. Una inspección rápida de la moto, pone de evidencia que está en perfecto estado y que se ha mimado (y mejorado) muchísimo.
Llega el momento de subirme a la moto y encenderla para poder hacer una prueba en movimiento y llega el primer problema. La Yamaha es alta… más de lo que aparenta en un primer vistazo. La anchura de su asiento tampoco ayuda mucho, puesto que es muy cómodo pero obliga a llevar las piernas más abiertas de lo que esperaba y esto redunda en una mayor dificultad a la hora de apoyar el pie en el suelo. El hecho es que apenas llego de puntillas. El sillín me ha recordado mucho al de la Freewind, pero en la Suzuki está unos 5 cm más bajo.
Una vez encendido el motor, el rumor que emite, gracias al nuevo escape, es como el ronroneo de un gran gato. Es un sonido que engancha. No será tan discreto como el de las de 250 cc pero tampoco es atronador. Sin duda es un punto a favor.
| La XT analizada junto a la Freewind. |
Nos ponemos en marcha y sale a relucir la mejor virtud de esta montura, su motor. Soltando embrague, parece un tractor, capaz de ir pasito a pasito por donde sea sin importar si sube una pared casi vertical o nos retiene en grandes bajadas con el firme suelto, pero a la que le damos un golpe de gas, el tractor se convierte en deportivo. Tiene un punto de mala leche muy interesante pero sin llegar a ser algo descontrolado. De hecho da los mismos caballos que mi Suzuki, solo que la entrega de potencia es diferente. Los frenos también son palabras mayores. Contundentes, sin zonas muertas o esponjosidad. Hay que dosificarlos para evitar bloquear.
![]() |
| Detalle trasero de la XT y la Freewind. |
Pero para mi desgracia, (mi dicha no podía ser completa), además del tema de la altura que comenté antes (me las vi y desee para mover la moto en parado sin bajarme de ella), el peso del conjunto también me fastidió. En este punto, por otro lado, poco se puede hacer, puesto que ya se le había rebajado el peso todo lo posible, y a pesar de ello, seguía notando demasiados kilos a la moto y lo que es peor aún, con un centro de gravedad muy alto. De hecho, en algún momento, me recordó a la BMW 1200 Gs. Este tema, la verdad me hace reconsiderar sobre la posibilidad de tenerla o no. Hablamos de una moto destinada a sustituir la Freewind, una moto para todo, y si, con esta “todo-uso”, voy a sufrir para superar un bordillo o para hacer un cambio de sentido en parado, mal vamos.
Este tema del peso es el principal hándicap que encuentro puesto que por todo lo demás, es una moto notable, buen motor, buena parte ciclo, bien equipada, etc. La altura, aunque excesiva a priori, es algo que se puede solucionar, bien usando bieletas, bien rebajando la altura del asiento. Pero vuelvo a insistir, el peso me parece demasiado elevado, o como mínimo, mal repartido, muy arriba y eso, al menos en mi caso, es un problema en la conducción off-road.
Así, pues, ha quedado la cosa, tres motos probadas pero ninguna conclusión en firme sobre que decisión tomar. Antes de probarlas, la decisión, parecía inclinarse a favor de vender la Freewind y adquirir la XT, como moto única, la decisión más económica y la menos “traumática”, pero ahora no tengo tan claro que hacer y valoro positivamente el mantener dos motos de carácter bien diferenciado.
¿Qué decisión acabaré tomando? Seguiré deshojando la margarita!!
Saludos!!
Pd. a fecha de hoy, sí que he tomado una decisión, y es que no vendo la Freewind. Si la complemento o no, es otro tema, pero la Susi aún tiene cosas que aportar.
Pd. a fecha de hoy, sí que he tomado una decisión, y es que no vendo la Freewind. Si la complemento o no, es otro tema, pero la Susi aún tiene cosas que aportar.








Huy, que buena publicación. Me entretuve leyendola, yo vivo en colombia y aquí es bastante popular la Freewind y pues ando muy enamorado de ella, mi moto actual es una moto de baja cilindrada ( Suzuki Gs 125) Aunque me gusta mucho por la economia que me presenta en ciudad, me gustaria mucho hacerme de esa 650. Me preguntaba, porque no buscas una freewind del año 2005? tienen bastantes mejoras en muchos aspectos, veo que te gusta esa moto ... podrias optar mas por algo mas de ese tipo :)
ResponderEliminarY si, creo que es mejor tener dos motos. Son tipos totalmente diferentes y creo que el encontrar una que encaje en todas es bastante dificil, yo por mi parte eligiria la Honda, es bastante poderosa y aquí en mi pais tiene mucho renombre.
Un abrazo y saludos desde Cali, Colombia.
Gracias por tu comentario Ramiro!
ResponderEliminarLa verdad es que el problema que tenemos aquí, es que este modelo (la Freewind) se dejó de comercializar en el año 2002-2003 y fué sustituida por la V-Strom, una moto mucho más completa de cara a viajes y largas ruta en carrretera, pero también más pesada y con menos aptitudes off-road, y mirar de importar una del año que comentas no es económicamente viable.
Como comentaba en el post, ahora estoy en ese proceso de valoración de las diferentes opciones, que si nueva, que si segunda mano, etc. De los modelos nuevos, coincido contigo, la Honda es la que creo que va ganando más puntos a su favor.
Un saludo y gracias!
Mira la KLX 650. Yo tengo una desde hace 20 años y me va muy bien en todos los terrenos. Ah! y yo mido 1.65cm.
ResponderEliminarSaludos
Gracias por el comentario anónimo!! la verdad es que la KLX era una candidata en firme antes de adquirir la Freewind, y de hecho, un buen amigo me la vendía, pero las dificultades para concretar la venta e ir a recoger la moto, hicieron que me decantase por la Suzuki. Con el tiempo pienso que posiblemente me equivoqué al no coger la Kawa. Posteriormente la pude probar y la verdad es que me gustó mucho, una moto muy noble y más polivalente de lo que aparenta. Pero vista mi (mala) experiencia con motos de 2ª mano y muchos años encima, me hacen desisitir de la idea de buscar este tipo de motos, muy buenas, pero con muchos años encima.
EliminarSaludos!!
De nada. Pues visto tu dilema, y viendo que la quieres bastante nueva, yo miraría la XT. Y piensa en la posibilidad de rebajarle el sillín. Yo probé una hace años (de un primo mio, que además no la usa) y va bastante bien. Personalmente me gusta más la posición de conducción de la mía, pero es cuestión de acostumbrarse.
EliminarSaludos
Jose
Buenas Jose. El dilema ya lo solventé, como puedes ver en entradas más recientes. Al final comparto la Freewind con una CRF 250 que compre nueva, así dejo la Suzuki para un uso casi exclusivamente asfáltico, y la montaña la dejo para la Honda. La XT entiendo que te refieres a la 600. La 660, como comento arriba, no me transmitió buenas sensaciones, pese a tener un motor muy bueno. En cualquier caso, la Freewind acaba de pasar la ITV y se ha pasado una revisión en el taller, con lo que ahora tengo moto para dos años más como mínimo..
EliminarSaludos!