Buscar este blog

jueves, 2 de noviembre de 2017

On(off) the road again...

Hola a todos!

Hace unos días (ahora ya, meses), adelanté en una respuesta a un comentario que mi parque móvil se había reducido. Por voluntad propia afortunadamente. Después de unas semanas de darle vueltas al tema y analizando la ecuación entre costes fijos/ kilómetros recorridos al año, tomé la decisión de vender una de las motos. Finalmente la "afortunada" fue la CB500X. De esto hace algo más de un año y en todo este tiempo no he dejado de preguntarme si la decisión fue acertada. Pensando fríamente, creo que tomé la decisión más lógica. Más lógica para mis necesidades, mi día a día, mi economía, etc.

La CB500X, una moto que sin destacar en nada, cumple sobradamente en casi todo.
Me preguntaba mi padre, nada aficionado a las motos, a las que ve como una cosa peligrosa y cara y que conoce cuan caprichoso (u obstinado) llega a ser si hijo a veces, que por qué no me había quedado "con la moto grande". A ver, las virtudes que tiene la CB500X son muchas: es compacta, segura, tiene potencia suficiente para el día a día y algo más, es económica, polivalente y otros muchos etceteras. Parecía la moto ideal para quedarse en el garaje. Pero, -siempre tiene que haber un pero-, cuando las circunstancias lo permiten, me gusta salir por pistas, pista que mayormente son fáciles y aptas para casi cualquier moto, pero también es cierto que a veces las cosas se complican y que a veces, solo a veces, el camino se acaba y hay que improvisar. Llegados a este punto, la CB no tiene margen de actuación y es por esto que la CRF se ha impuesto como la alternativa. Una sola salida por montaña, compensa los handicaps que tiene la pequeña trail respecto a la crossover. También hay que decir que, si hubiese desterrado la montaña y la posibilidad de hacer pequeños viajes estuviese presente, más que posiblemente la decisión hubiese sido la contraria. 

Respecto a la CRF,
  • ¿Sirve para ciudad? Por supuesto. Es ágil, tiene potencia suficiente para salir airoso en los semáforos, sortea los obstáculos urbanos sin problemas.
  • ¿Sirve para carretera? Si. No es su faceta más destacada, pero cumple de sobras. Podría llegar a los 30-34 Cv y sería mucho más completa, pero teniendo en cuenta que no tiene protección aerodinámica apenas y que los neumáticos no son lo más en carretera... pues no podemos pretender que se comporte como una trail-asfáltica. No obstante, doy fe que, con según que neumáticos, (por ejemplo, los Heidenau K60 que monto ahora), os podéis sorprender que bien curvea.
  • ¿Sirve para autopista y/o hacer viajes? Aquí diríamos que cumple y punto. Su velocidad máxima, en torno a los 135-140 Km/h limitan el tema, además de lo ya comentado en el punto anterior. Se puede viajar, por supuesto que si. En internet podéis encontrar las peripecias de muchos viajeros que están dando la vuelta al mundo en la humilde CRF250L. En este caso, solo es cuestión de cambiar el chip y adaptarse a la moto que montamos.
  • ¿Sirve para campo? Es, junto con la ciudad y las carreteras rotas, su terreno. Aquí la moto lo da todo y proporciona grandes dosis de diversión. 

Por estos motivos y por lo comentado arriba, (y porque también, todo se ha decir, la CB500X tiene un mejor valor de reventa), tomé esta decisión. Si, hay días que pienso, "si tuviese la 500 ahora...", por que me pasa que cada vez, me gusta más hacer carretera, pero me quedo con saber que la he disfrutado y que hay alguien que la disfruta más que yo, y que a veces, no necesitamos tanto para pasarlo bien. No obstante, y lo que sigue a continuación lo pongo en mayúsculas a efecto de remarcar el mensaje, LA MOTO ES PASIÓN!!!! No siempre podemos tomar decisiones con lógica y contención en el mundo de las dos ruedas.

Mi pequeña compañera de aventuras.
En la próxima entrada intentaré hacer un resumen y unas reflexiones sobre el momento tan interesante que vive el trail, especialmente en lo que respecta a las cilindradas pequeñas y medias. ¡La cosa se anima!

Saludos!!

Pd. en breve, también habrá novedades en torno a la CRF... 

2 comentarios:

  1. Sabia elección! Ese es el tema, hay veces que hay que decidir, y como digo yo, ninguna elección es perfecta. Toda elección implica aceptar unas cosas para renunciar a otras, porque evidentemente, no se puede tenerlo todo.

    Ese mismo pensamiento me ronda a mi también a veces. Echo de menos la Xj6 con su excelente, suave y progresivo motor tetra, tan dulce y suave en carretera, con esa progresividad que te permite meterte en una rotonta en 6ª a 2.000 rpm y salir limpiamente sin cambiar de marcha... pero, amigo, luego viene un camino o pista, y te acuerdas de la CRF...

    Como dices, una salida al campo, ya sea camino, pista, senda, compensa todas las carencias que tiene en carretera, además, la CRF es una moto que "mentalmente" es saludable, ya que te hace sentir "libre", capaz de circular por casi cualquier sitio, sin más límite que la capacidad de cada uno, y eso es algo impensable en una trail asfáltica o moto de carretera.

    Yo estoy muy contento quedándome únicamente con la CRF y no tengo necesidad de más, lo que no quiere decir que no me guste una buena trail de asfalto o una buena naked. De tener que elegir, lo tengo muy claro, una moto polivalente como la CRF de largo. A fecha de hoy, y desaparecidas las WR250R y KLX250 sigue sin tener rival, a pesar de la nueva hornada de trail ligeras.

    Saludos Xavi!


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias José Luis! Aunque también te digo, a la que las circunstancias cambien un poco, no descarto volverme a complicar la vida con más motos en el garaje... :-))

      Saludos!

      Eliminar