Hola de nuevo!
El amanecer en Soussa hizo que cambiase mi opinión sobre esta ciudad. Lo que la noche anterior me parecía sórdido y corrupto, por la mañana parecía luminoso y lleno de vida. De hecho, aprecié el carácter mediterraneo de la ciudad y pudimos admirar el encanto natural del Golfo de Hammamet. Lo que hace un poco de luz!!
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| El "puerto pesquero" de Soussa |
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| ¿A que parece un cocodrilo? |
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| Comprando pescado fresco.. |
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| Rompeolas de Soussa |
Enfilamos en dirección norte, hacia el punto y final del viaje, pero antes, nos desviamos al noreste de Túnez, a una zona conocida como el
Cap Bon, una península salpicada de pintorescos paisajes típicamente mediterraneos. De hecho, de no ser por las diferencias étnicas de la población, solo mirando el paisaje, sus blancas casas y los colores vivos de su vegetación, de sus adornos, sería difícil distinguir si se está en Cadaqués, o en un pueblo pesquero del Golfo de Gata o en alguna pequeña isla griega.
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| Paredes encaladas, puertas turquesa.. |
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| En línea recta encontramos Europa. |
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| Un antigua fortaleza en Kelibia |
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| Chiringuito playero con GS en primer plano. |
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| Joan posando en plan anuncio de colonias. |
Viendo las fotos, cualquiera diría que estábamos hacienda una salida dominguera, para hacer cuatro curvas para llegar al lugar donde hacer el aperitivo.. (aperitivo por cierto, que hicimos en Al Haoauria, en el extremo del Cap Bon). Solo hay una palabra para definir las sensaciones que me transmitió esta zona: tranquilidad.
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| "Del barco de Chanquete, no nos moveraaan" |
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| Tomando un aperitivo de cara al mar. |
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| Parada para comer por el camino. |
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| Cada vez que parabamos las motos, los niños se acercaban curiosos. |
Pasamos el día haciendo curvas resiguiendo el perfil del Cabo, haciendo pequeñas paradas para hacer cuatro fotos y comer en ruta. En total casi unos 300 Km de carreteras costeras de lo más entretenidas. Nos acercamos ya a Túnez y, para variar, oscurecía. Adí pues, decidimos buscar alojamiento no en la capital sino en las afueras, en Radès, una localidad a escasos 4 Km del puerto de La Goulette. Y otra vez, para variar de nuevo, encontramos un hotel vacío y a buen precio. Esa noche, descansamos a pierna suelta.
Continuará.
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