Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta GS 1200. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GS 1200. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Bolsas blandas Wolfman.

Hola a todos!!

En esta entrada os quiero comentar mis impresiones con respecto a las bolsas de equipaje de la marca americana Wolfman. Que quede claro, antes que nada, que se trata de un opinión personal, no de un publireportaje ni nada por el estilo, ni tampoco es un review, analizando todo en detalle, que un servidor no saca ningún provecho de escribir ni tampoco tiene tanto tiempo como para entrar a saco en el tema.

Antes que nada, explicar que Wolfman es, como decía anteriormente, una marca norteamericana fundada en 1992 y está especializada en la fabricación de bolsas de equipaje claramente orientadas a los viajes de aventura y el off road, si bien en los últimos años, han ido ampliando su catálogo a más tipos de moto. Como pongo en el título de esta entrada, se trata de bolsas blandas, fabricadas con una tela de gran calidad tipo cordura. Este tema hace que sean ligeras y bastante resistentes, además de facilitar que quepa mucho más de lo que inicialmente puede parecer. 

Estas bolsas (y esto es extensible a toda la gama de Wolfman) están plagadas de pequeños detalles que muestran el mimo (y el conocimiento de los viajes fuera del asfalto) con que se han hecho: bolsillos interiores, múltiples aros tipo "D ring" en los que sujetar otros elementos de equipaje o pulpos, materiales textiles de gran dureza, a prueba de arrastrones, etc. En las diferentes motos que he tenido, he equipado este tipo de bolsas y la verdad es que estoy francamente contento con el resultado que me han dado. Concretamente cuento con la Enduro Tool Bag (una pequeña bolsa trasera, de unos 2 litros de capacidad), la Enduro Tank Bag (una bolsa sobredepósito de unos 6 litros), y las alforjas E-12 Saddle Bags (22 litros en total).

La CRF con las alforjas E-12 y la Enduro Tool Bag.

La Freewind con su Enduro Tank Bag, fantástica para motos con depósito no metálico.

Mi querida XL200 con la Enduro Tool Bag.
Como veis, se trata de la gama Enduro, esto es, de pequeña capacidad y aptas para todo tipo de motos, pero principalmente, para motos de volumen contenido, como puede ser una enduro o, como es el caso, la CRF250L. A priori puede parecer que hay poca capacidad para llevar equipaje, pero las apariencias engañan, y si queremos viajar ligeros o en plan "aventurero", con llevar lo mínimo es suficiente y creedme, en estas bolsas acaba cabiendo casi todo. Otra de las ventajas de las bolsas de esta marca, es que se trata de un sistema que es modular, esto es, que podemos añadir otras bolsas o accesorios, como por ejemplo, una bolsa trasera auxiliar, o unas botellas de combustible por ejemplo, de forma fácil, multiplicando la capacidad de carga en segundos. No obstante, tienen algún pero y es que no son impermeables, a pesar de soportar bastante bien el agua y por otro lado, los sistemas de sujección, son universales y a veces en algun modelo de moto muy concreto, no acaban de ajustarse como debieran, pero esto es una excepción.

Como decía, un sistema modular.. o era una "moto anuncio"??
Evidentemente, hay más marcas que fabrican sistemas de equipaje similares, como pueden ser Giant Loop, Touratech o Kriega, por poner unos ejemplos conocidos en el mundillo del off road, pero quizás, con el permiso de Touratech, son las Wolfman las que más se han popularizado entre los usuarios de trail ligeras o enduros (y ni que decir que el alto nivel de calidad es similar en las tres marcas).

Si queremos hacer viajes muy dilatados en el tiempo, o con una moto de gran tamaño y no nos importa demasiado el llevar dos kilos más o menos de equipaje, los sistemas como las maletas rígidas o los top-case, como acostumbra a verse en la maxi trails,  pueden ser más atractivos, pero cuando lo que interesa es ir ligero o vamos a ir por terreno en mal estado, mejor la simplicidad y ligereza de este tipo de bolsas, pero como se suele decir  para gustos, colores.

Esta es una manera de viajar, una maxi con todas las maletas...
.. y esta es otra manera, con pequeñas bolsas aprovechando cada pequeño hueco.
Saludos!!!!

Pd. si os interesan las bolsas Wolfman o Kriega, no dudeis en consultar a Toni de motoristas.com, pues son distribuidores oficiales de estas dos marcas.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Retorno y reflexiones.

Hola a todos!!

Antes que nada, disculpas por el silencio que ha durado casi dos meses. Entre que por una lado no he pillado la moto apenas, que he estado de vacaciones familiares y que cuando he regresado a Barcelona, he tenido más trabajo doméstico que otra cosa, he descuidado el blog más de la cuenta. Prometo ponerme manos a la obra.

Como acto de contrición, antes de realizar un articulo sobre no sé que moto, o sobre una salida en solitario o con amigos, quisiera poner de manifiesto una reflexión (motera) en voz alta sobre un fenómeno que he visto durante estas vacaciones. El tema es que, circulando por el eje pirenaico y sus alrededores, una zona impresionante por cierto, he visto muchísimas motos, tanto en grupos grandes, como en solitario, como viajeros que llevaban varias semanas de camino y otros muchos que solo iban por la zona a hacer un rato de curvas y he observado dos cosas:

-1º: La gran abundancia de trails. No he hecho ningún estudio científico al respecto, pero prácticamente se podría decir que la proporción era de 2 a 1 con respecto a las motos de turismo y de 4 a 1 con respecto a las deportivas.

-2º: La diferencia de la antigüedad media entre las motos extranjeras y las nacionales. Y este es el punto sobre el que quería reflexionar. Vi muchas motos de matricula alemana, francesa, austriaca o incluso italianas y, salvo excepciones, predominaban motos que diríamos que pertenecen a la “generación anterior” a la actual. Me explico, donde en las motos de matricula española, las reinas serían la BMW 1200 Gs en su variante 2012, en las de matricula alemana o austriaca, por ejemplo, eran la 1150 Gs o la F650, motos que en el mejor de los casos tienen un mínimo de 10-12 años y muchos miles de kilómetros encima.

Sobre la primera observación, poco hay que decir. Se trata de una zona de alta montaña, con puertos considerables, algunas carreteras en mal estado o con tramos muy revirados, numerosas pistas no asfaltadas, etc., que favorecen que sean las motos de corte polivalente por encima de otras modalidades, las que predominen. Es el segundo punto el que más me ha llamado la atención.  ¿Se trata de un tema de fidelidad de marca-modelo de moto? ¿Es que en los otros países europeos no se incentiva la renovación del parque móvil? ¿O es más bien que aquí, si no vamos con el último modelo de lo que sea, resulta que no lo “hacemos bien” y somos muy cutres? 

La BMW F650 Funduro.. casi 20 años encima y sin parar de viajar!!

Vale, esta foto es de Alaska, no del Pirineo.. Pero se ve que la "vieja" Gs es una abuela viajera!!
 Francamente, en un momento como el actual, en el que se vuelve a valorar la durabilidad de los objetos enfrente de la obsolescencia programada, me pareció interesante, además de muy grato para la vista, poder ver modelos relativamente anticuados, como la BMW 1150 Gs, o su hermana pequeña, la F650 “Funduro”, o incluso alguna Freewind o alguna Pegaso de las primeras, de allá por el 1997, o XR’s con casi 18 años encima. No se, quizás deberíamos pararnos a reflexionar sobre la duración de las cosas, de la velocidad con la que renovamos y cambiamos de monturas viendo con que viajan nuestros vecinos del norte, ellos, más ricos que nosotros, menos afectados por esta crisis que ya dura demasiado, podrían seguramente llevar el último modelo, plagado de tecnología, CV’s y gadgets varios que jamás podrán llegar a aprovechar la mayoría de sus usuarios  y sin embargo, con esas “antiguallas”, recorren media Europa, sin ningún problema.

Y luego vas y te encuentras.. esto. Desde Alemania con esta XR. (Gentileza de Fazer de Motostrail.com)
 En fin, que he vuelto pensativo. :-)

Saludos!!

jueves, 17 de enero de 2013

3ª Etapa (Tamerza-Douz)

Como decíamos ayer..

Después de pasar la noche en pleno palmeral de Tamerza, nos pusimos en ruta dirección sur, hacia Tozeur, paso previo a cruzar el inmenso lago seco de Chott el-Jerid, uno de los puntos "estrella" de nuestro periplo tunecino.

Nada más salir de Tamerza encontramos unas cascadas que daban paso a un conjunto de angostos desfiladeros, que en realidad parecían las puertas de entrada al desierto, no en vano, a partir de esta zona, empiezaban los grandes espacios áridos que dan lugar al Sahara. La pena es que este entorno, se ha convertido en una especie de "parque de temático", con multitud de chiringuitos para turistas, tiendas de souvenirs e incluso, aparcamiento para autocares.

La moto cargada a punto de continuar el viaje.
 
Todo un lujo!! Pasamos la noche en pleno palmeral.

Al fondo, el Sahara.

Las cascadas del palmeral de Tamerza
Unos kilómetros más adelante, otra parada "turística", en el oasis de As-Sabikah, en el cual aún quedan restos de ruinas de un antiguo poblado. Para variar, más chiringuitos, más vendedores, más gente en definitiva.
Un estrecho desfiladero conducía al oasis de As-Sabikah

As-Sabikah.
Ya de un tirón, nos plantamos en Tozeur. Lamentablemente, poco puedo deciros de esta ciudad, una de las más importantes (si no la más importante) del sur de Túnez, que cuenta incluso con aeropuerto propio, un autentico cruce de caminos, tanto para ir a Argelia como para seguir internándonos en el Sahara. Íbamos justos de tiempo si queríamos cruzar el-Jerid antes que oscureciese, puesto que en Douz, el final de etapa previsto, nos esperaba la familia de mi amigo Anuar (un abrazo amigo!!), y no queriamos llegar tarde a la cita. Así pues, la visita a Tozeur se convirtió en una parada para comer algo y repostar gasolina.
Parando a comer en Tozeur.

El buen humor que no falte!!
Tozeur da paso al inmenso Chott el-Jerid. Chott el-Jerid es la mayor superficie salina del Sahara. Debido al clima extremo de la región, sin casi precipitaciones y temperaturas máximas de 50 °C, la poca agua que llega al lago se evapora rápidamente. De hecho, durante los meses de verano, Chott el Djerid permanece completamente seco y se puede circular sobre su superficie.

Teníamos en este punto dos opciones, la primera era seguir una carretera que, cruzaba todo el Chott y acababa en Douz y la segunda opción era seguir hasta Nefta, al sudeste de Tozeur, y desde allí, seguir por pistas hasta Douz, al sur del Chott. Ni que decir que seguimos esta segunda opción... para nuestra "desgracia". Cuando llegamos al desvio que habíamos de seguir, nos encontramos con un control militar en el que nos prohibieron tomar las pistas, por la dificultad que conllevaba la conducción por las mismas. Temiéndonos que se tratase de un truco para recibir algún tipo de soborno, hicimos caso omiso y en cuanto se despistaron, cruzamos hacia el desierto.. craso error!!!

Hablando con la policía.
Llevábamos kilometros buscando esta señal!!
Antes comentaba que apenas hay precipitaciones en esta zona, pues resulta que cuando llegabamos a Nefta comenzó a llover, por primera vez en casi dos años. Esto complicó y mucho el paso por el-Jerid, puesto que la capa dura de tierra salada que normalmente cubre la superficie del lago (y por consecuencia) de las pistas que lo cruzan, se reblandeció, convirtiendo algunas zonas en un inmenso lodazal.. Algo divertido si llevas una enduro ligerita, pero tedioso y fatigante si conduces una moto de 260 kg de peso. Decir también que este margen del Chott tiene grandes zonas de dunas que cuzan las pistas. Una gozada para los "dakarianos".

Preparándonos para entrar en el Chott.
De haber seguido por esta carretera, el paso por el Chott hubiese sido inferior a 30 minutos.
Un trayecto de unos 60 Km escasos se convirtió en casi 5 horas de travesía. Algunos momentos se convirtieron en una autentica odisea. Barro, lluvia, agotamiento físico y sobre todo, una manifiesta falta de experiencia por mi parte fueron los principales obstáculos que encontramos. Finalmente y después de numerosas caídas, de perder y recuperar numerosas veces la pista a seguir, sobre las 21:30 de la noche, salimos a la carretera, a escasos 10 Km de Douz.
Las pistas se iban embarrando
Reagrupándonos en mitad de la ruta.

La KTM de Joan varada en la arena...
... Pero no fue la única!!!

Otro ángulo de la BMW

  




Las interminables pistas del Chott el-Jerid


Al tomar la carretera, casi nos llevamos por delante a los dromedarios!!

Por fin cruzamos el-Jerid!!
 
La tensión y la fatiga pudieron conmigo..
Al llegar a Douz nos esperaba la familia de Anuar, que nos acogieron y nos trataron con una hospitalidad increíbles. Es difícil expresar con palabras lo bien que fuimos recibidos, lo gratificante que fue su compañía y sobre todo, lo bien que cocina la madre de Anuar! Una cena memorable. Y es que no hay nada mejor que una buena compañía para recuperarse de los sinsabores del viaje.

Continuará..